El sistema de transporte público de Bogotá sumó 68 nuevos autobuses eléctricos destinados a la operación de TransMiZonal, como parte del proceso de expansión de flota con tecnologías de cero emisiones. Las unidades fueron fabricadas en el país, consolidando la participación de la industria local en la transición hacia modelos de movilidad más sostenibles.
La incorporación de estos vehículos responde a los objetivos de descarbonización del sistema TransMilenio, que ha venido ampliando su flota eléctrica en los últimos años. Este tipo de tecnología permite reducir emisiones contaminantes y niveles de ruido, al tiempo que mejora las condiciones de operación en entornos urbanos de alta densidad.
Los nuevos autobuses están diseñados para operar en el componente zonal, caracterizado por rutas de menor capacidad en comparación con los corredores troncales, pero con alta cobertura territorial. En este contexto, las unidades eléctricas permiten optimizar la eficiencia energética y mejorar la calidad del servicio en barrios y zonas periféricas de la ciudad.
La fabricación local de estos vehículos representa un avance en la consolidación de capacidades industriales en Colombia, permitiendo integrar procesos de ensamblaje, carrocería y adaptación tecnológica a las condiciones del mercado nacional. Este enfoque contribuye a fortalecer la cadena de valor del sector y a generar conocimiento en torno a la electromovilidad.
La ampliación de la flota eléctrica en Bogotá se inscribe en una tendencia regional donde las principales ciudades están acelerando la adopción de buses eléctricos como parte de sus estrategias de movilidad sostenible. En este escenario, la combinación entre producción local e incorporación de nuevas tecnologías se posiciona como un elemento clave para el desarrollo futuro del transporte público en América Latina.